España es África
Enviado el 17 Febrero 2008 en Colonizados
Al parecer, España es África. O Asia. O vete tú a saber de donde. El interés por remarcar la “importancia” de Aragón en España hace que a veces no se sepa donde están las cosas. Ayer dijeron en Aragón Televisión hablando de la FIMA:
“Han venido visitantes de España y Europa“
No se si el españolismo hace ver continentes donde no los hay, o es que España sigue siendo la cabeza de puente de África en el continente europeo. Igual con decir de “toda Europa”, bastaba.
ps. Hoy habrá un nuevo estado en Europa. Felicidades Kosovo.




Este artículo tiene 5 comentarios
Febrero 18th, 2008
Felicidades Kosovo, como en 1918 occidente se inventa otro país (como entonces Checoslovaquia o Yugoslavia) saltándose a la torera la Historia, la tradición y la legalidad, obligando a una sociedad a vivir empobrecida durante décadas y bajo la tutela militar que les proteja de unos vecinos extremadamente hostiles, y todo ello sin que el bienestar o el futuro de la gente de Kosovo les importe un pimiento, y sólo en función de sus propios intereses geopolíticos; lo mismo que en 1918. El invento causó centenares de miles de muertos casi ochenta años más tarde. ¿Cuántos ocasionará éste?
Febrero 18th, 2008
Los muertos ya los causó. ¿El 90% de la población de un territorio es suficiente para la independencia, o tampoco?.
Febrero 18th, 2008
Una vez abierta la artificialidad en la creación de Estados en 1918, ya da lo mismo. El 90% es más que suficiente para crear una invención desde otra invención que a su vez formó parte de una invención aún mayor (Yugoslavia), creada y liquidada como ahora sin tener en cuenta otro criterio que las complejas piezas de una partida de ajedrez que en la que ni el 90% ni el otro 10% importan a nadie más que a los cascos azules o tropas de la OTAN que durante décadas tendrán allí su estancia obligada, a nuestra costa, por cierto. Mi queja es ésa, que el 90% no le importaría a nadie y probablemente serían liquidados si Estados Unidos no estuviese detrás con sus razones espurias. Otra farsa. No me gustan los espejismos; algunos creen de forma ilusa que han ganado algo, yo creo que es el rebote de un problema mayor que traerá otros.
PD: en realidad sigo con mis problemas de tiempo, le estoy robando a la Administración para comentarte…
Febrero 18th, 2008
Si se dice que el pasado no es garante de las “nacionalidades”, lo de menos será que sea una invención, o no. Lo de más es la voluntad (ampliamente mayoritaria, o incluso más) de sus habitantes. O estamos hablando de cosas diferentes.
Febrero 19th, 2008
Sí, estamos hablando de cosas diferentes. Hablamos de que Kosovo es la madre de Serbia, su origen “nacional”, como nuestro San Juan de la Peña o nuestra Jaca, haciendo una comparación facilona. Imagínate que decenas de miles de portugueses viven en Jaca, se hacen mayoría durante décadas y luego mediante el terrorismo y la limpieza étnica pretenden su separación del resto de Aragón. No me valen las razones de mayorías cuando sistemáticamente se ha desarrollado una labor terrorista y de limpieza étnica (encabezada por el fulano que ha declarado unilateralmente la independencia) que ha liquidado a gran parte de la población de una facción y ha obligado a más de 300.000 serbios a dejar sus casas y vivir como refugiados políticos ¡¡¡¡¡ en su país !!!!! Porque no estamos hablando de una república de la antigua Yugoslavia, como Croacia o Eslovenia forzadas a constituir un mismo estado tras la Gran Guerra, sino de una provincia serbia que siempre lo ha sido, de mayoría serbia hasta los convulsos fenómenos de hace pocos años, y creo que ese hecho pervierte cualquier “alegría” que pueda derivarse de una emancipación de los pueblos que es en este caso de lo más falso y tendencioso.
La independencia de Kosovo plantea tantos fracasos por parte de tantos, empezando por el hecho de que se trate de un planteamiento diseñado por un terrorista y por un partido que durante años ha explotado el terrorismo y la limpieza étnica como método, siguiendo porque es el fruto del odio sembrado por el propio panserbianismo durante años y terminando por los países que se han apresurado a apoyarles por intereses propios (y erróneos, en su mayor parte, sobre todo Alemania, que tiene una postura muy débil en cualquier conflicto frente a Rusia por razones energéticas) sin tener en cuenta las catastróficas consecuencias que se avecinan (empezando por la oposición rusa), todos los conflictos que van a pretender la misma solución (Abjasia, Osetia, la república de los serbios de Bosnia, los bosnios de Croacia, los macedonios de Serbia…) en un bucle interminable y más que probablemente, sangriento.
Las razones de mayorías no valen si no hay un criterio que las sustente (eso de como el 90% ha decidido algo, p’alante, equivaldría al desastre). En el caso de Kosovo no hay razón alguna para la independencia más que constatar el reconocimiento del terrorismo por occidente como un argumento sobre la mesa, como una razón, y además el censo del referéndum ha sido cuidadosamente preparado mediante la eliminación física de gran parte del mismo durante años. Miren Azcárate se ha apresurado a tomar Kosovo como ejemplo para sus delirios de autodeterminación: ¿cuántas decenas de muertos y exiliados ha previsto esta señora como anticipo a un referéndum parecido al de Kosovo? ¿Lo plantearán los terroristas como allí? ¿Cómo va a desarrollar la limpieza étnica previa?
Pero sobre todo, no nos olvidemos, que los albanokosovares no son la población autóctona de Kosovo, sino unos inmigrantes convertidos en mayoritarios con los años, las guerras y el terrorismo. Kosovo ha sido siempre tan Serbia como Belgrado. No entender esto y pretender que la voluntad popular es ilimitada es abrir la puerta a la arbitrariedad, a la inseguridad y a un peligroso juego en que los rumanos de Calatayud, por ejemplo, pueden pedir un estatus propio y distinto al aceptarlos como minoría étnica, y después los senegaleses de Las Fuentes o los marroquíes de mi pueblo.
El error en los Balcanes ha sido (culpa de Estados Unidos como en 1918 fue de Francia, Italia y la puñetera y estúpida doctrina Wilson de aglutinar “naciones” en únicos Estados por la fuerza) tomar la etnia como base para la construcción de los nuevos estados. El error vuelve a repetirse en Kosovo, esta vez con la etnia que ni siquiera es la propia de allí. La catástrofe ha sido la creación ficticia de etnias que durante setenta años habían convivido sin mayor problema (excepto una dictadura comunista), alimentando el odio y el nacionalismo más exacerbado. El que ha triunfado en Kosovo, un nuevo estado sin dinero, sin ejército, sin futuro más que rodeado de un alambre de espinos que además debemos pagar entre todos, surgido de las mentiras, del terrorismo y del exterminio físico del contrario.
Es decir, la independencia de Kosovo es la ejemplificación de los peores males que ocasiona el nacionalismo, un buen ejemplo de la catástrofe que supone su éxito, y por supuesto, la demostración palpable de que las únicas soluciones son las integradoras. No se pueden crear fronteras ad infinitum por capricho (y por el terrorismo, sobre todo).
Kosovo ha sido robado por la fuerza, por el terror y la muerte organizada a sus dueños con la complicidad de papá Bush. ¿Felicidades Kosovo?
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