Javier Sánchez a Eurovisión
Javier Sánchez es un cura aragonés que quiere representar a la metrópoli en Eurovisión. Hoy lo han entrevistado en “Sin ir más lejos” programa de “Aragón” Televisión presentado por Pilar Bellé. Por supuesto, desde el punto de vista colonizado del programa han explicado como es la historia.
“Desde este programa estarÃamos emocionadÃsimos de que un aragonés nos representara en Eurovisión”.
No hace falta decir que Aragón no se presenta a Eurovisión. Se presenta España, ese “nos” al que se refiere Pilar Bellé. El “nos” de los españoles de Aragón.
ps. Por cierto, aunque Eurovisión es un concurso casposo donde los haya, supone una visibilización real de que los nuevos estados son viables. Hace unos años no participaban ni Estonia, Lituania, Letonia, Croacia, Macedonia, República Checa, Eslovaquia, Bielorrusia, Ucrania, Serbia o Eslovenia. Pronto lo podrÃan hacer Flandes, Escocia, Kosovo…
No related posts.




Este artículo tiene 7 comentarios
Febrero 11th, 2008
Miedo me da. Por eurovisivo, por aragonés (aunque, según tan particular dialéctica, no se le considere como tal, sino como español) y por cura.
Tienes razón, los nuevos estados buscan el deporte y este tipo de caspa como formas de introducirse internacionalmente. En cualquier caso, incluso en el propio festival también existen modelos de Estado diferentes y aglutinadores que son todavÃa más viables que éstos. Incluso podrÃa decirse que son los más viables, los que cortan el bacalao, no en Eurovisión, sino en Europa y parte del extranjero.
Por no mencionar las decisivas diferencias no extrapolables que existen entre los nuevos estados del este europeo y presuntos paralelismos domésticos infundados. Más bien nuestro caso serÃa más asimilable al escocés, por eso nuestra situación es análoga; dirÃa que incluso ellos lo tienen peor.
Febrero 11th, 2008
Tan mal como Eslovenia, probablemente. O como la posible independencia del norte de Bélgica…o la de Escocia. En una Europa unida (que acepta a los nuevos estados, como se ve año sÃ, año también) ¿qué problema hay a que el centro de decisión sea Aragón y no Madrid?. Esperaremos a las balanzas fiscales deduciendo, por supuesto, los gastos del trasvase (que computaron como inversiones en Aragón) o el abultado porcentaje de inversión española en Aragón en forma de AVE Madrid-Barcelona, e incluso, porque no, todos aquellos gastos derivados de la Expo que han computado como inversión pero qeu no han llegado a realizarse.
Febrero 12th, 2008
Ningún problema, el problema no es la geografÃa de los centros de decisión, sino los despachos y los criterios polÃticos que dan la espalda al individuo y al ciudadano, en Madrid, en Aragón, en Bruselas o en Washington. El problema no es España, sino la democracia de baja calidad (en un Aragón soberano el problema serÃa idéntico) y el capitalismo salvaje como único eje (Ãdem). Un centro de poder que tenga en cuenta a las personas como medida de todas las cosas contará con mi apoyo siempre, esté donde esté, aunque no sea aragonés, ni siquiera español.
Aparte que la Conferencia de Helsinki, suscrita por toda la UE, por lo que le toca, consagra el actual marco de fronteras europeas y no reconoce ninguna independencia que no tenga como origen el consentimiento del Estado origen, un poner puertas al campo podrÃa decirse, tras la orgÃa de independentismos producto de los hundimientos de la URSS y Yugoslavia (pacto que la propia UE, por presiones de Estados Unidos, está a punto de romper para reconocer Kosovo, en una pirueta que genera intensos y profundos temas de interés, en lo que a España toca, por su no total pero sà aproximado paralelismo con el tema vasco, única y exclusivamente).
No puede negarse que lo que dices es una verdad como un templo, pero, por ejemplo, Biel es aragonés, y el Conde de Aranda también lo fue, que no se nos olvide. Personalmente estoy cansado de un victimismo y de un complejo de eterno agravio que sólo es una verdad a medias y que en realidad perjudica más que ayuda, de la misma manera que estoy en contra de que se haga demagogia con respecto a la dependencia de España y se quiera sustituir ésta por otra de iguales o peores consecuencias, como ocurre a todos esos nuevos Estados con Alemania.
Un poner, con algo de desconocimiento: ¿cómo retendrÃa un Aragón, digamos como centro de decisión, a una empresa como General Motors? ¿Cómo soportarÃa su marcha? ¿La sustituirÃa con casinos? ¿Un Aragón como centro de decisión habrÃa visto alguna vez pasar el AVE? ¿SerÃan mejores nuestras comunicaciones, no ya con Europa, que peor no pueden ser, sino con el resto de la PenÃnsula? ¿Hubiera crecido algo Zaragoza, aunque fuera de rebote como eje principal entre los dos centros de poder del Estado? ¿Un Aragón como centro de decisión tratarÃa mejor el abandono de Teruel? ¿HabrÃa que apoyar el nacionalismo o independentismo turolenses ante tal falta y se reconocerÃan sus derechos?
No soy partidario de elucubrar sobre situaciones ideales de futuro que podrÃan solucionar cosas o también agravarlas, incluso crear otros problemas que ahora no tenemos. Soy partidario de buscar soluciones siempre cara al individuo con las herramientas actuales. Entrar en debates esencialistas es perder el tiempo, retrasar la polÃtica en la cual el ciudadano, y no la tribu, del signo que ésta sea, sea la medida de todas las cosas. Y creo que el único futuro es ése.
… y si es sin Eurovisión, mejor.
Febrero 12th, 2008
Tú mismo dices que España es un estado que engloba a Aragón y que sin Aragón no hay España (en resumen)…Si la conferencia de Helsinki dice que “no reconoce ninguna independencia que no tenga como origen el consentimiento del Estado origen”, y las independencias de Catalunya, Euskadi, Galiza o Aragón disgregan el Estado, no habrá Estado para que reconozca la independencia. Checoslovaquia, verbigracia.
Febrero 12th, 2008
Suena utópico, pero creo que los que nos pasamos por aquÃ, no aspiramos únicamente a la independencia, sino a cambiar las estructuras y el sistema. Como bien dices, independizarse para seguir con lo mismo no tiene mucho sentido.
Febrero 12th, 2008
No es precisamente eso, sino que a lo que obliga la Declaración de Helsinki es que sea España, como conjunto, y no parcialmente mediante referenda ilegales, la que decida autodisolverse, es decir, que el único sujeto soberano capaz de algo asà es el pueblo español conjuntamente. Después, quien quiera o quien pueda, que haga de su capa un sayo. Checoslovaquia, verbigracia, en efecto.
Siento ser tan cenizo, pero las independencias suceden cuando le interesa al capital; sÃ, me temo que la independencia es para más de lo mismo: sin un sector económico que la costee y otro cultural o intelectual que elabore la doctrina o la teorÃa pertinentes, no hay nada que hacer, y desde luego no se hace pensando en el ciudadano, al menos para algo más que el escaparate y la demagogia barata. Los pueblos no obtienen la independencia hasta que interesa a los de siempre, sobre todo a ese que bajo la bandera de la independencia lo que busca es su propio beneficio, enrollado en la bandera, por supuesto, hay que guardar las formas. ¿Por qué Alemania reconoció tan pronto, antes incluso de lo debido, porque contribuyó a encarnizar un conflicto que hubiese podido quizá resolverse de otro modo, a Eslovenia o Croacia? ¿Por qué siempre es la primera, incluso antes que la UE, en reconocer Estados embrionarios de su órbita en el este europeo? No es por el bien del individuo, Alejandro, eso te lo aseguro, Aunque yo personalmente comparto tus anhelos de justicia social, a un objetivo doblemente difÃcil, doblemente escéptico, y no sé qué pinta el nacionalismo en todo eso, ya que su naturaleza es eminentemente clasista, exactamente aquello a lo que se supone que se combate. Estado, democracia liberal, etc., son conceptos que sirven al sistema tal como está (John Stuart Mill), y utilizar las mismas referencias o crear otras nuevas sólo significa ahondar en lo mismo.
Y es, o eso, o el anarquismo, y ahà tampoco pinta nada la nación.
Febrero 13th, 2008
Uy…esta última afirmación…Bakunin habla sobre las nacionalides. Por no hablar del COnsejo de Aragón, que nace como autoafirmación anarquista de la identidad aragonesa frente a la catalana y la republicana española (y por supuesto contra la del otro lado), sorprendentemente, y acabó convirtiéndose en el primer estado anarquista de la historia (y único, por el momento). Con todas las contradicciones, paradojas y ventajas que eso supone. La lectura de las memorias de Ascaso es muy clarificadora al respecto.
Añadir un comentario